Agosti, Videla y Massera, miembros de la Primera Junta Militar Argentina.

Agosti, Videla y Massera

 

LA TORTURA CONDUCE A LO PEOR

Texto leído en el Teatro Baracaldo
la noche del estreno de la obra de Arturo Roldán
mencionada en su nota biográfica:
“Memoria y Olvido - Argentina 76, Nunca más”.

La “Convención contra la tortura y otros tratos o penas crueles, inhumanas o degradantes”, de la “Oficina del alto comisionado para los derechos humanos de las Naciones Unidas”, con fecha del 26 de junio de 1987, define a la tortura como “todo acto por el cual se inflija intencionadamente a una persona dolores o sufrimientos graves, ya sean físicos o mentales, con el fin de obtener de ella o de un tercero información o una confesión, de castigarla por un acto que haya cometido, o se sospeche que haya cometido, o de intimidar o coaccionar a esa persona o a otras, o por cualquier razón basada en cualquier tipo de discriminación, cuando dichos dolores o sufrimientos sean infligidos por un funcionario público u otra persona en el ejercicio de funciones públicas, por instigación suya, o con su consentimiento o aquiescencia”.

Esta definición de la tortura permite diferenciarla de otras modalidades de violencia presentes en nuestras sociedades, como los maltratos domésticos, las agresiones callejeras, las peleas entre diferentes bandas, etc., etc. La particularidad de la tortura radica en que son las personas que se supone que deben proteger a los ciudadanos las que se transforman en agentes de tratos inhumanos, donde la humillación, la indefensión, la desprotección, la impunidad aparecen en su plenitud.

La persona torturada queda totalmente a merced del otro, pues quienes son los encargados de sostener la ley la vulneran con total impunidad, produciéndose una inversión curiosa: el que es torturado aparece como culpable por el solo hecho de ser torturado. Quienes hayan leído el “Informe Sábato, Nunca más” habrán podido comprobar esta situación.

Hay que entender que la tortura, como se practicó en Argentina, no tenía que ver con la búsqueda de información, o con la delación, tenía que ver con la intención conseguida de aniquilar al otro, de someterlo a las peores humillaciones para romper cualquier trazo de dignidad humana, hasta tal punto que la muerte, a veces, aparecía como un mal menor.

Este reino de la impunidad absoluta fue posible porque un alto porcentaje de militares argentinos se volcó hacia esa práctica marcando un antes y un después en la historia de aquel país. Los pocos supervivientes de aquel horror sufren múltiples secuelas que han transformado su vida para siempre. Pero las secuelas no sólo las sufren los torturados, también los torturadores y toda la sociedad que padeció, por activa o por pasiva, esa situación.

La década infame, la de los setenta, produce en la sociedad argentina una degradación sin medida introducida por la práctica de la tortura con su cortejo de aberraciones: robo de niños, violaciones, muertes, y un largo etc. La complicidad manifiesta de amplios sectores de la clase media con esas prácticas, traducida en el famoso “por algo será”, ha dejado huellas imborrables en su entramado social. Dos Argentinas se dibujan: una antes de la tortura, otra después. Esta segunda Argentina está marcada por la corrupción sin límites de la clase política avalada por los militares, quienes amparados en la “obediencia debida” han formado un clan para encubrirse mutuamente. A su vez, los cuerpos policiales se han transformado en mafias que secuestran y roban, dando un trasfondo represivo a toda la actividad política. Éstas son las secuelas sociales que la aberrante práctica de la tortura dejó entre los argentinos.

Y semejante degradación social se mantiene debido a que no se puede olvidar ese trozo de historia pero tampoco se puede recordar, ya que los militares torturadores y sus instigadores, que van desde los organismos gubernamentales americanos hasta las jerarquías eclesiásticas, lo impiden para evitar ver su propia degradación.

Por eso... “Memoria y Olvido - Argentina 76, Nunca más”.

© ARTURO ROLDÁN
 

     
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